Siempre he sentido que las casas cobran vida cuando hay un animal cerca. Por eso, me dedico a cuidar mascotas de una forma muy sencilla: me instalo en tu casa para que tu perro o tu gato siga con sus rutinas, sus olores y sus rincones de siempre mientras tú estás fuera.
Lo que hace diferente mi manera de cuidar es que pienso en los detalles del día a día y en el “por si acaso”. Tengo un año de experiencia en cuidado de mascotas y también experiencia profesional, así que estoy acostumbrada a leer señales, respetar pautas y adaptarme a cada carácter. Además, estoy formada en primeros auxilios para mascotas y llevo el botiquín listo; si surge cualquier imprevisto, cuento con coche para moverme rápido si hiciera falta. Y para que tú respires tranquila, te envío fotos y actualizaciones durante la estancia.
Al hacer house sitting, el escenario es el suyo: tu hogar. Mantengo sus horarios de comida, paseos, medicación si la necesita y el tipo de compañía que le sienta bien, desde juegos y caricias hasta calma y espacio. También me ocupo de que la casa se mantenga como la dejaste, con discreción y cuidado, para que a tu vuelta todo esté en orden.