Soy una auténtica amante de los perros y me encantaría poder cuidar del tuyo como si fuera uno más de mi familia.
Vivo en un apartamento de 50 m², tranquilo, acogedor y pensado para que los perros se sientan cómodos y como en casa. Es un hogar de no fumadores, con las ventanas aseguradas para garantizar su seguridad. Aquí los perros pueden subirse a los muebles y, si están acostumbrados, también dormir conmigo en la cama.
Actualmente tengo dos podencos, un viejito de 14 años y un pequeño de 1 año, que son mi vida. Por motivos personales y familiares, ellos viven con mis padres, que están jubilados y tienen una casa con finca donde pueden disfrutar de mucho espacio y compañía durante todo el día. Yo vivo a unas 2 horas de ellos, pero los visito todas las semanas y sigo estando muy presente en sus vidas.
Precisamente porque adoro a los perros y estoy acostumbrada a convivir con ellos, sé lo importantes que son la atención, el cariño, la paciencia y sentirse seguros cuando sus humanos no están.
Aunque mis perros no vivan actualmente conmigo, tengo el tiempo, la disponibilidad y todo lo necesario para ofrecer a otros perros un hogar tranquilo, seguro y lleno de cariño. Además, tengo vehículo, por lo que puedo adaptarme a diferentes necesidades, y dispongo de una webcam en casa para poder estar pendiente de ellos cuando sea necesario.
Para mí, cuidar de un perro no es simplemente un servicio: es hacer que durante esos días se sienta acompañado, querido y lo más cómodo posible.