Desde que vivo en Blanes, mi casa se ha ido convirtiendo en ese lugar al que los animales llegan, exploran dos minutos… y enseguida se instalan como si fuera suyo. Me encanta compartir el día a día con ellos y adaptar el ritmo de casa a lo que cada mascota necesita para estar tranquila y a gusto.
Puedo cuidar de tu compañero con alojamiento, house sitting, visitas a domicilio y paseos por la zona. Me gusta mantenerte al tanto con fotos y pequeñas actualizaciones para que sepas cómo está, qué ha comido, si ha jugado o si simplemente se ha quedado dormido a mi lado. En este último año de experiencia he aprendido que cada perro y cada gato tiene su manera de pedir espacio, juego o mimos, y me fijo mucho en esas señales.
Vivimos en un apartamento de 65 m² pensado para que las mascotas estén cómodas y seguras: balcón y ventanas asegurados, y en casa no fumamos. Aquí pueden subirse a los muebles, y si tu perro está acostumbrado, también puede dormir en la cama. Además, convivimos con una niña de cuatro años que ama a los animales y es muy respetuosa con ellos, así que el ambiente suele ser tranquilo y familiar.