Desde que tengo memoria, mi casa ha tenido olor a perro feliz. Llevo más de 20 años cuidando de mis propios perros y, además, acumulo 10 años de experiencia ayudando a otras familias a cuidar de los suyos aquí en Manresa.
Cuando tu peludo se queda conmigo, no es “de paso”: me adapto a sus horarios, su energía y sus manías, como harías tú. Ofrezco alojamiento en casa y paseos, y si necesita medicación puedo administrársela con calma y siguiendo tus indicaciones para que todo sea sencillo y sin sustos.
Mi hogar en Manresa funciona como una pequeña casa‑hotel para peludos: un espacio familiar donde conviven con rutinas normales, compañía y descanso. Tengo coche listo, así que puedo moverme con facilidad para recogidas, desplazamientos o visitas si hiciera falta.