Siempre he sentido que la casa se entiende mejor cuando hay patitas por medio. Vivo en Armilla y, desde hace años, me encanta convivir con perros y adaptarme a sus rutinas: los tranquilos que disfrutan de una siesta larga, y los que necesitan salir a explorar y volver con la nariz llena de historias.
Lo que ofrezco es sencillo y muy pensado: alojamiento en mi casa cuando te viene mejor que tu peludo cambie de aires, y también la opción de que yo me instale en la vuestra para que mantenga su entorno y horarios. Además hago visitas a domicilio para comidas, compañía y un buen rato de mimos, y paseos para que se mueva, olfatee y vuelva relajado.
Mi casa está habilitada para el cuidado de mascotas y cuenta con jardín o espacio exterior, perfecto para que tenga ratos al aire libre sin prisas. Cuando tu perro se queda conmigo, organizo el día con paseos y descanso, y le doy su sitio para que se sienta cómodo desde el primer momento.