Siempre he sido de las personas que saludan primero al perro que al humano, y con el tiempo convertí esa costumbre en una forma de vida. Vivo en pleno Madrid y llevo 3 años cuidando mascotas, además de contar con experiencia profesional en el sector, así que estoy acostumbrada a adaptarme a distintas personalidades: los que llegan moviendo la cola sin parar y los que necesitan su tiempo y su espacio.
Mi idea de cuidar es sencilla: que tu compañero mantenga su rutina y se sienta acompañado. Ofrezco alojamiento en casa, visitas a domicilio y paseos, y me gusta mantenerte al día con fotos para que veas cómo va todo: si ya comió, si se echó la siesta o si se lo está pasando en grande. Presto atención a los detalles que de verdad importan (ritmos de paseo, horarios, señales de estrés o ganas de jugar) para que el día sea fácil para todos.
Mi casa es un piso acogedor y tranquilo en el centro, con dos dormitorios y un salón cómodo, preparado para recibir mascotas. Tenemos mantas, juguetes y accesorios para que no les falte de nada, y muchos rincones donde pueden descansar, curiosear o tumbarse cerca de nosotros. Además, contamos con dos balcones protegidos y seguros, perfectos para tomar el aire fresco y hacer una siesta al sol.