Desde que era pequeño he tenido un amor profundo por los animales, especialmente por los perros. Confío en el vínculo que se puede generar entre personas y animales, un vínculo igual de profundo e irrompible, y me encanta descubrirme aprendiendo de ellos tanto como se puede aprender de una persona. Es por todo ello que los perros acaban buscándome siempre de nuevo después de estar con ellos, pues conmigo se sienten seguros y queridos.
En cuanto a mi experiencia, llevo toda mi vida tratando con perros y conozco muy bien su psicología y sus necesidades, lo cual, junto con amor y pasión, estoy convencido de que da como resultado un trato inolvidable que hará crecer el bienestar de su mascota.
En definitiva, al igual que con las personas, mi amor es incondicional, soy atento, mi empatía es enorme y siempre doy todo de mí para que estén lo mejor posible cuando están en mi compañía.