Vivo en Girona y, desde hace tres años, mi día a día gira alrededor de convivir con animales y adaptarme a sus manías, sus ritmos y su forma única de pedir cariño. Me gusta que, cuando tú te vas, tu mascota sienta que simplemente cambia de plan y se queda de vacaciones conmigo.
Mi forma de cuidar es muy cercana y práctica: puedo alojar a tu perro o gato en mi casa, quedarme en la tuya si se siente más tranquilo en su territorio, hacer visitas a domicilio o salir a pasear con la calma (o la energía) que necesite. Y como sé lo que se agradece estar informado, envío fotos diarias para que veas cómo está, qué ha hecho y lo a gusto que se encuentra.
Cuando tu mascota se queda conmigo, busco que tenga una rutina clara: paseos, juego, descansos y un espacio tranquilo para desconectar. Me fijo mucho en los detalles: si come más lento, si prefiere dormir en un rincón concreto, si necesita un paseo corto pero frecuente, o si le va mejor ir con correa larga para olfatear y relajarse.