Siempre he vivido rodeada de animales, y hoy mi casa en Las Salinas Del Matorral sigue siendo ese lugar donde los peludos forman parte de la rutina familiar. Llevo más de 10 años cuidando mascotas y, además, tengo experiencia profesional en el sector, así que entiendo lo importante que es dejar a tu compañero en manos que sepan leer sus señales y mantener su calma.
Mi “hotel familiar” es sin jaulas, con una convivencia cuidada y con normas claras para que todo funcione bien: acepto perritos sociables con otros perros y tolerantes con gatos; los machos, mejor castrados; las hembras no pueden estar en celo; y necesito que no haya ansiedad por separación ni ladridos excesivos. Si tu mascota toma medicación, puedo administrarla, y estoy formada en primeros auxilios para actuar con rapidez si surgiera cualquier imprevisto. Durante la estancia, me gusta enviarte fotos y contarte cómo va el día para que te quedes tranquila.
En casa somos una familia con dos niñas pequeñas, tres perros senior y dos gatos, así que el ambiente es hogareño, con movimiento normal y mucha compañía. Tenemos un patio enorme con zonas de sol y sombra para que puedan descansar a gusto o explorar un rato, siempre con supervisión. Y cuando salimos, los vigilamos por cámara para seguir pendientes de ellos. Además, cuento con vehículo por si hiciera falta desplazarme.